La vida reciƩn empieza, dear Penny.
Una noche de sexo desenfrenado, como nunca en su vida, fue suficiente para juntar sus bolsas de escroto, sus bolas grandes, sacarse algunos pelos, y despedirse para siempre de Johnny, su viejo amigo. ¡Pero qué peligroso es el mundo para los penes, sobre todo para uno como Penny!
Penny tiene todo: poder, constancia, tamaño, robustez, ancho, largo. Impecable. Una envidia de todos, de hasta el más macho del condado. Pero no pudo más. Llamó a mamá.
- Estoy harto mamá. Meto mi cabeza en concha que veo. Una más peluda que otra. Mojada, caliente. Es divino, rico, pero ya. Necesito nuevas experiencias.
- Hijo, no lo pienses más: acércate a la escuela militarizada.
Penny llora de dolor.
